Cookies
Lo que el navegador guarda en este sitio
Esta hoja lista lo que Juegoranita instala o lee. No es un catálogo genérico de «cookies de marketing, estadísticas y preferencias». Si una fila no existe en el código, no aparece. El detalle de datos personales está en custodia de datos.
La Argentina no tiene una ley tipo ePrivacy que nombre a las cookies. Rige la Ley 25.326: si un almacén trata datos personales, hace falta base legal (art. 5). Las cookies estrictamente necesarias para el servicio que pediste (acá, PHPSESSID) no piden un segundo cartel. Este sitio no instala analítica ni publicidad de terceros; por eso no hay un banner de «aceptar todo». Si mañana se suma una herramienta de medida, esta tabla se reescribe antes de encenderla.
Tabla de hecho
| Nombre | Tipo | Duración | Para qué |
|---|---|---|---|
| PHPSESSID | Cookie HTTP de primer partido | Sesión del navegador | Identifica la sesión PHP. Ahí pueden vivir las marcas gclid, wbraid, gbraid, twclid y utm_* si llegaron en la URL. |
| rn_charca18 | sessionStorage (no es cookie) | Hasta cerrar la pestaña o borrar el almacenamiento | Recuerda que confirmaste 18 años en esta visita, para no repetir el diálogo de la portada. |
| Imagen 0×0 hacia /j.php | Petición de recurso (beacon) | No setea una cookie propia de analítica | El módulo de la portada hace un ping técnico. No es un píxel de una red social que este sitio configure. |
Terceros que este sitio no instala
Juegoranita no coloca cookies de Google Analytics, de Meta, de un tag manager propio ni de un mapa de calor. Si el navegador trae un bloqueador, no «rompemos» la ficha para saltarlo. Cuando salís a betano.bet.ar o betsson.bet.ar, esas casas pueden setear las suyas: leé su propio registro.
Marcas de campaña
gclid, wbraid, gbraid, twclid y los utm no son cookies al llegar: viajan en la query. El sitio los guarda en $_SESSION y los vuelve a escribir en el href de salida. No se mezclan con tu nombre. Si no vinieron, no se inventan.
Cómo borrar
En la configuración del navegador podés borrar cookies de juegoranita.com: se pierde PHPSESSID y, con ella, las marcas de esa visita. El sessionStorage se limpia al cerrar la pestaña o desde las herramientas de almacenamiento. No hay un botón «olvidame» porque no hay una cuenta local.
Base y cambios
La cookie de sesión es necesaria para el funcionamiento que está descrito. No pedimos un segundo consentimiento para un píxel que no está. Si en el futuro se suma una herramienta de medida, esta tabla se reescribe antes de encenderla, no al revés.
Preguntas: ranita@juegoranita.com.
Qué ve el servidor en cada ping
La imagen 0×0 del encabezado llama a /j.php con una marca de tiempo y una firma. Eso es del módulo de clasificación de la portada. No escribe una cookie de «gustos de casino». No manda el DNI. Si el ping falla, la página pública sigue. Este sitio no usa ese fallo como excusa para instalar un analítico de terceros.
En las lecturas internas (normas, datos, cookies, límites, accesibilidad, las seis notas) el módulo no sustituye el texto. El contenido es el PHP de cada slug. No hay una «versión protegida» de estas hojas. La portada, en cambio, puede servir una copia gemela para el tráfico clasificado: el texto que leés es el mismo. El clic del diálogo de 18 años, si hay oferta detrás, no se inventa en este registro.
Navegadores y copias
Un modo incógnito borra PHPSESSID al cerrar. Las marcas utm se pierden. El sessionStorage de 18 años también. Eso no es un «olvido legal»: es el comportamiento del aparato. Si volvés por la misma campaña, la URL puede traer de nuevo el gclid. El sitio lo volverá a guardar. No hay un perfil que sobreviva en nuestro lado con tu nombre.
Las copias impresas de esta página no llevan cookies. El CSS de impresión oculta el diálogo y el beacon. Lo que queda es el texto. Si lo citás, citá la URL canónica /registro-de-cookies.
Un bloqueador de cookies de terceros no debería romper esta hoja: no hay un script de medida que dependa de ellos. Si un bloqueador corta PHPSESSID, se pierde la marca de campaña de esa visita. El texto sigue. El diálogo de 18 años, que vive en sessionStorage, no se enteró.